¿Sabemos realmente cuánta gente entra en nuestro negocio? Durante los últimos años nos hemos vuelto locos abriendo nuevos puntos de venta animados por nuestro afamado grupo de compra, que nos apretaba para alcanzar su famoso volumen de ventas a costa de nuestro sacrificio económico y de su gran plan de expansión, que sólo soportaba su papel. Sin embargo, todavía va siendo hora de que nuestros amigos de la central nos ofrezcan herramientas para que podamos ser más rentables, sobre todo para que podamos gestionar con rigor y sabiduría nuestro negocio.
Hoy vamos a hablar de la importancia de saber cuánta gente entra en nuestro negocio, ¿Cuántos de nosotros sabemos el volumen de gente que entra en nuestro negocio? ¿Sabemos a qué horas y con qué afluencia? Si supiéramos todo esto podríamos optimizar nuestros recursos de personal en nuestro punto de venta -movilizando gente de un punto de venta al otro- u optimizar los horarios de una de nuestras tiendas ya que dispondríamos de un informe parametrizado por horas.
Pero no sólo eso. También sabríamos el éxito de ventas según la gente que entre. Es el llamado "Índice o tasa de transformación". A este famoso Índice, algunas empresas de belleza y cosmética -tanto masculina como femenina- lo tasan en tienda de calle en el 30% (+/-5%) y en tiendas ubicadas en centros comerciales sobre el 20% (+/-5%).
¿Hay alguna manera mejor de saber si las tiendas en las que no podemos estar están en buenas manos? ¿Hay una manera más efectiva de saber si nuestra tienda, cuando hay bajas de personal, se resiente porque no entra nadie o porque el personal no está por la labor? Una de las empresas consultadas para poder hacer este artículo, FootFall, me comenta que se puede cruzar cualquier programa de gestión de punto de venta con el de Football, con lo cual podemos llegar a saber datos tan importantes como el "Índice de efectividad sobre venta", el ticket medio, etc.
Éstas son realmente las herramientas que Yo necesito y que mi central no me facilita, y creo sinceramente que la Central tendría que auditar sus puntos de venta para ver la efectividad de las ventas. También tendría que auditar a todos sus asociados con el Mr. Shopper, porque si alguno del grupo trata mal a un cliente, perjudica al colectivo. La central debería preocuparse más de mejorar la imagen del colectivo y dar herramientas para que éste sea más efectivo, que de hacer convenciones y nuevos proyectos de marqueting que ya no convencen a nadie.
Espero que la central coloque su FootFall en la próxima convención para saber el Índice de Transformación Asociado Vs Proveedor… No creo que tengamos índices superiores al 20%.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
jueves, 10 de junio de 2010
viernes, 7 de mayo de 2010
Fritz Walter
EL HOMBRE QUE PREFERÍA LA LLUVIA
Franz Beckenbauer sólo aparca su arrogancia cuando menciona a Fritz Walter. Esas
son palabras mayores: Fritz Walter.
Beckenbauer, por entonces capitán de la selección alemana, invocó al mito el 3 de
julio de 1974, minutos antes de que comenzara la semifinal contra Polonia. Puede
parecer curioso, pero los alemanes temían más a los rapidísimos polacos que a los
holandeses de Cruyff. Diluviaba sobre Frankfurt y parecía obvio hablar de Walter:
decir “hace tiempo de Fritz Walter”, en alemán, significa que llueve. Pero había
mucho más. Se cumplían casi exactamente 20 años de la final de Berna, y Fritz
Walter, el campeón más grande, iba a ver el partido. Beckenbauer reunió a sus
compañeros y les habló de Fritz Walter.
Fue un futbolista excepcional, una fiera en cualquier zona del campo. Un Di Stefano,
según quienes le vieron. Fue el hombre que dio a Alemania la Copa del Mundo de
1954, con aquella increíble final de Berna contra la gran Hungría. Llovía en Berna, y
eso, evidentemente, ayudó. Pero la grandeza de Fritz Walter superó una simple
final, o una simple carrera deportiva. Fue la grandeza de una vida extraordinaria.
Debutó con el Kaiserslautern, el equipo de su ciudad, a los 17 años. A los 19, en
1940, vistió la camiseta internacional en un encuentro amistoso contra Rumanía. Ya
había estallado la guerra y la Alemania nazi organizaba partidos con sus aliados.
Luego se acabó el fútbol. Fritz Walter fue reclutado, asignado a las fuerzas
paracaidistas y lanzado sobre la frontera entre Hungría y Eslovaquia. Le hicieron
prisionero y le internaron en un campo de concentración, donde contrajo la malaria.
Esa es la razón, bien conocida, de que no pudiera soportar el calor del sol (le subía
la fiebre) y prefiriera la lluvia.
Durante el cautiverio, jugó algún partidillo de fútbol con los guardianes húngaros.
Cuando llegaron los rusos, para llevarse a los alemanes a un gulag soviético, los
guardianes afirmaron que Walter era austríaco. Y le salvaron la vida. Volvió a su
país, volvió al fútbol, dio dos ligas (1951 y 1953) al Kaiserslautern y capitaneó la
selección de 1954. Venció a los húngaros, pero no les olvidó. Dos años después, en
1956, los tanques soviéticos tomaron Hungría mientras la selección andaba de gira.
Los jugadores se negaron a volver, e iniciaron un triste peregrinaje por Europa
occidental: Puskas, Czibor, Kocsis, Hidegkuti y compañía se convirtieron en los
Globetrotters del fútbol de posguerra. ¿Saben quién les organizaba amistosos y les
prestaba dinero? Fritz Walter, que con casi 40 años seguía siendo el capitán del
Kaiserslautern y de Alemania.
Después de la retirada, sin apenas ahorros, declinó las ofertas para convertirse en
técnico o directivo. Eligió trabajar en la rehabilitación de presos. Poco antes de morir,
en 2002, afirmó que su vida había sido “absolutamente feliz”. Piensen, por favor, en
Fritz Walter cuando llueva sobre el césped. O cuando un futbolista multimillonario se
queje por cualquier cosa.
Enric González, El País (22-IX-2008)
Franz Beckenbauer sólo aparca su arrogancia cuando menciona a Fritz Walter. Esas
son palabras mayores: Fritz Walter.
Beckenbauer, por entonces capitán de la selección alemana, invocó al mito el 3 de
julio de 1974, minutos antes de que comenzara la semifinal contra Polonia. Puede
parecer curioso, pero los alemanes temían más a los rapidísimos polacos que a los
holandeses de Cruyff. Diluviaba sobre Frankfurt y parecía obvio hablar de Walter:
decir “hace tiempo de Fritz Walter”, en alemán, significa que llueve. Pero había
mucho más. Se cumplían casi exactamente 20 años de la final de Berna, y Fritz
Walter, el campeón más grande, iba a ver el partido. Beckenbauer reunió a sus
compañeros y les habló de Fritz Walter.
Fue un futbolista excepcional, una fiera en cualquier zona del campo. Un Di Stefano,
según quienes le vieron. Fue el hombre que dio a Alemania la Copa del Mundo de
1954, con aquella increíble final de Berna contra la gran Hungría. Llovía en Berna, y
eso, evidentemente, ayudó. Pero la grandeza de Fritz Walter superó una simple
final, o una simple carrera deportiva. Fue la grandeza de una vida extraordinaria.
Debutó con el Kaiserslautern, el equipo de su ciudad, a los 17 años. A los 19, en
1940, vistió la camiseta internacional en un encuentro amistoso contra Rumanía. Ya
había estallado la guerra y la Alemania nazi organizaba partidos con sus aliados.
Luego se acabó el fútbol. Fritz Walter fue reclutado, asignado a las fuerzas
paracaidistas y lanzado sobre la frontera entre Hungría y Eslovaquia. Le hicieron
prisionero y le internaron en un campo de concentración, donde contrajo la malaria.
Esa es la razón, bien conocida, de que no pudiera soportar el calor del sol (le subía
la fiebre) y prefiriera la lluvia.
Durante el cautiverio, jugó algún partidillo de fútbol con los guardianes húngaros.
Cuando llegaron los rusos, para llevarse a los alemanes a un gulag soviético, los
guardianes afirmaron que Walter era austríaco. Y le salvaron la vida. Volvió a su
país, volvió al fútbol, dio dos ligas (1951 y 1953) al Kaiserslautern y capitaneó la
selección de 1954. Venció a los húngaros, pero no les olvidó. Dos años después, en
1956, los tanques soviéticos tomaron Hungría mientras la selección andaba de gira.
Los jugadores se negaron a volver, e iniciaron un triste peregrinaje por Europa
occidental: Puskas, Czibor, Kocsis, Hidegkuti y compañía se convirtieron en los
Globetrotters del fútbol de posguerra. ¿Saben quién les organizaba amistosos y les
prestaba dinero? Fritz Walter, que con casi 40 años seguía siendo el capitán del
Kaiserslautern y de Alemania.
Después de la retirada, sin apenas ahorros, declinó las ofertas para convertirse en
técnico o directivo. Eligió trabajar en la rehabilitación de presos. Poco antes de morir,
en 2002, afirmó que su vida había sido “absolutamente feliz”. Piensen, por favor, en
Fritz Walter cuando llueva sobre el césped. O cuando un futbolista multimillonario se
queje por cualquier cosa.
Enric González, El País (22-IX-2008)
lunes, 26 de abril de 2010
Low Cost
Es evidente que todo está cambiando a pasos agigantados, sobre todo en el mundo del consumo, con nuevos conceptos de venta, con diferentes y variopintos canales de venta, con prescriptores muy diferentes, con usuarios cada vez mas informados y, sobre todo, con un nuevo concepto del precio y de cómo tratarlo.
Ahora parece que la palabra Low Cost esté de moda. No sólo esta palabra, sino también los descuentos. ¿Hay vida después de la venta bajo mínimos márgenes o sobre productos gratuitos? ¿Cuando pagamos la entrada en Disneyland Paris, pagamos el precio real? ¿Cómo puede ganar dinero Ryan Air vendiendo millones de billetes a precios ridículos? ¿Cómo puede Google regalarte un servicio de email gratuito con capacidad ilimitada? ¿Cómo puede ser que Facebook, My Space, Picasa, etc. den un servicio gratuito de gran almacenamiento de fotos y datos por el mero hecho de facilitarle unos datos que también le das al colegio de tus hijos o a la biblioteca de tu pueblo? En la economía del Regalo existe lo que se denomina subvenciones cruzadas. Con los datos del usuario se pueden cruzar promociones, productos extra, millas, etc. Con nuestro dinero del ticket, Disney sólo paga las pipas; el dinero lo gana con el merchandising, las comidas, las cenas, los helados, las cámaras de fotos, los extras….
¿Y qué decir del amigo Ryan, que ha sabido revolucionar la industria aeronáutica cambiando la forma de comprar y de recoger el billete? Además, ha sabido sacar petróleo del pasajero. Con las maletas, con billetes emitidos por Agencias, con un sorteo durante el vuelo… Incluso ha sido capaz de vender cigarrillos sin humo o tarjetas de recarga para móviles de la UE. La aeronáutica es una industria llena de militares retirados que amasan salarios indecentes y ocupan lugares de responsabilidad sin saber -o querer- tomar decisiones, y eso, me recuerda mucho a nuestro sector.

Lo gratuito no es un tema nuevo, pero lo que está claro es que está cambiando la forma de hacer los negocios. El Low Cost nos ha hecho cambiar los hábitos de consumo y, también, como afirma el experto Chris Anderson, “está cambiando los hábitos en la conducta humana y en los incentivos económicos".
Aquellos que puedan comprender el nuevo concepto del Low Cost dirigirán los mercados del mañana y modificarán los de hoy. Como nuestro amigo Ryan. Y lo cierto es que entre nuestros dirigentes no veo a nadie capaz de generar un simple plan de marketing con los ejemplos que he dado en estas líneas.
En Dinamarca, por ejemplo, si uno no asiste a las clases del gimnasio le cobran la cuota al 100%, pero si asiste de forma regular tiene un precio más económico. Es más, si asiste diariamente el precio se reduce todavía más e, incluso, obtiene un bonus de entrenador personal para que no deje de practicar su deporte favorito.
¿Podríamos hacer algo parecido con nuestros clientes? No sé por qué, pero me parece que estamos más cerca de Alitalia que de Ryan Air; estamos más cerca de la azafata cincuentona con laca y uniforme gris, que de una persona joven, hipermotivada, con uniforme ceñido y sonrisa de marca de dentífrico.
Todos los grupos de compra ofrecen el mismo producto, de la misma forma y con las mismas promociones, y quizás va siendo hora de que alguien haga algo diferente. Nuestros directivos ofrecen líneas de negocio dependiendo de la cantidad de papel que tengan en la fotocopiadora. Háganse un favor y arriesguen un poco.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
Ahora parece que la palabra Low Cost esté de moda. No sólo esta palabra, sino también los descuentos. ¿Hay vida después de la venta bajo mínimos márgenes o sobre productos gratuitos? ¿Cuando pagamos la entrada en Disneyland Paris, pagamos el precio real? ¿Cómo puede ganar dinero Ryan Air vendiendo millones de billetes a precios ridículos? ¿Cómo puede Google regalarte un servicio de email gratuito con capacidad ilimitada? ¿Cómo puede ser que Facebook, My Space, Picasa, etc. den un servicio gratuito de gran almacenamiento de fotos y datos por el mero hecho de facilitarle unos datos que también le das al colegio de tus hijos o a la biblioteca de tu pueblo? En la economía del Regalo existe lo que se denomina subvenciones cruzadas. Con los datos del usuario se pueden cruzar promociones, productos extra, millas, etc. Con nuestro dinero del ticket, Disney sólo paga las pipas; el dinero lo gana con el merchandising, las comidas, las cenas, los helados, las cámaras de fotos, los extras….
¿Y qué decir del amigo Ryan, que ha sabido revolucionar la industria aeronáutica cambiando la forma de comprar y de recoger el billete? Además, ha sabido sacar petróleo del pasajero. Con las maletas, con billetes emitidos por Agencias, con un sorteo durante el vuelo… Incluso ha sido capaz de vender cigarrillos sin humo o tarjetas de recarga para móviles de la UE. La aeronáutica es una industria llena de militares retirados que amasan salarios indecentes y ocupan lugares de responsabilidad sin saber -o querer- tomar decisiones, y eso, me recuerda mucho a nuestro sector.
Lo gratuito no es un tema nuevo, pero lo que está claro es que está cambiando la forma de hacer los negocios. El Low Cost nos ha hecho cambiar los hábitos de consumo y, también, como afirma el experto Chris Anderson, “está cambiando los hábitos en la conducta humana y en los incentivos económicos".
Aquellos que puedan comprender el nuevo concepto del Low Cost dirigirán los mercados del mañana y modificarán los de hoy. Como nuestro amigo Ryan. Y lo cierto es que entre nuestros dirigentes no veo a nadie capaz de generar un simple plan de marketing con los ejemplos que he dado en estas líneas.
En Dinamarca, por ejemplo, si uno no asiste a las clases del gimnasio le cobran la cuota al 100%, pero si asiste de forma regular tiene un precio más económico. Es más, si asiste diariamente el precio se reduce todavía más e, incluso, obtiene un bonus de entrenador personal para que no deje de practicar su deporte favorito.
¿Podríamos hacer algo parecido con nuestros clientes? No sé por qué, pero me parece que estamos más cerca de Alitalia que de Ryan Air; estamos más cerca de la azafata cincuentona con laca y uniforme gris, que de una persona joven, hipermotivada, con uniforme ceñido y sonrisa de marca de dentífrico.
Todos los grupos de compra ofrecen el mismo producto, de la misma forma y con las mismas promociones, y quizás va siendo hora de que alguien haga algo diferente. Nuestros directivos ofrecen líneas de negocio dependiendo de la cantidad de papel que tengan en la fotocopiadora. Háganse un favor y arriesguen un poco.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
domingo, 11 de abril de 2010
Bye Bye Radio. Welcome PodCasting
La radio y la televisión están siendo maltratadas en sus audiencias por el auge de Internet. La red ofrece la posibilidad de poder oír y ver cualquier programa o vídeo al momento y en cualquier lugar dada la facilidad de dispositivos que los pueden reproducir. La publicidad también ha bajado sustancialmente en estos medios de comunicación tradicionales, tanto por la crisis como, sobre todo, por los nuevos formatos que existen actualmente para potenciar una marca desde las redes sociales. Además, las conexiones son cada vez más rápidas, más baratas y llegan más lejos que la radio tradicional.
Durante mucho tiempo, la radio ha ocupado un espacio importante en nuestros comercios y, sinceramente, creo que hemos perdido una gran oportunidad de notoriedad pública al no oponernos al SGAE como lo han hecho los peluqueros. No tenemos suerte ni en este aspecto.
En este entorno están ganando protagonismo a pasos agigantados los llamados PodCasts. Según Paul Gillin, uno de los grandes gurús del “social media”, el PodCasting es "un programa de radio sin conexión. Los Podcasters crean sus programas en un ordenador y lo cuelgan en un servidor para su distribución por Internet". Acto seguido estos programas se pueden descargar en cualquier lugar que haya conexión y tantas veces como se quiera. Basta con volcarlos en dispositivos portátiles (ordenadores, dispositivos mp3, móviles, etc.) y luego reproducirlos donde y cuando se quiera; en el coche, en la playa, mientras uno corta el césped de su jardín, o, también, mientras uno corre, nada o está en el gimnasio. Tan fácil como eso.
¿Por qué no editamos programas de música acordes con los hábitos de práctica deportiva de nuestros clientes? ¿Por qué no programamos una música para nuestras tiendas? Seguro que hasta podríamos reducir la cuota que tenemos que pagar a los amigos del SGAE. Vayamos más allá de la música y editemos programas de entrenamiento personalizado o entrevistas con las estrellas de las marcas que vendemos nosotros. Las ventajas de editar una radio en PodCasting son considerables:
- 250 millones de Ipods vendidos desde 2001.
- Software Gratuito para editar, descargar y almacenar.
- Oyentes cada vez más exigentes y que pertenecen a la llamada "Generación a la Carta".
- Internet se ha convertido en un servicio de bajo coste para almacenamiento masivo.
- Es un formato coleccionable, reproducible tantas veces como se quiera y gratuito.
- Aporta una gran notoriedad en la Red y una vinculación con todo el Mundo Apple.
Sin duda, esto sólo es el inicio de lo que puede ser la Radio a la carta. Una radio que podemos vincular con nuestra web, nuestra oficina o nuestras tiendas. Por no hablar de la viralidad que podríamos conseguir con los clientes que se descarguen los PodCasting.
Nos vemos próximamente en la Red. Y a ver si nuestros amigos de Tradesport se animan a editar la primera radio en PodCasting, con, por ejemplo, fascículos de entrevistas a líderes de opinión. Así, una vez más, se adelantarían a su competencia en innovación y desarrollo.
Durante mucho tiempo, la radio ha ocupado un espacio importante en nuestros comercios y, sinceramente, creo que hemos perdido una gran oportunidad de notoriedad pública al no oponernos al SGAE como lo han hecho los peluqueros. No tenemos suerte ni en este aspecto.
En este entorno están ganando protagonismo a pasos agigantados los llamados PodCasts. Según Paul Gillin, uno de los grandes gurús del “social media”, el PodCasting es "un programa de radio sin conexión. Los Podcasters crean sus programas en un ordenador y lo cuelgan en un servidor para su distribución por Internet". Acto seguido estos programas se pueden descargar en cualquier lugar que haya conexión y tantas veces como se quiera. Basta con volcarlos en dispositivos portátiles (ordenadores, dispositivos mp3, móviles, etc.) y luego reproducirlos donde y cuando se quiera; en el coche, en la playa, mientras uno corta el césped de su jardín, o, también, mientras uno corre, nada o está en el gimnasio. Tan fácil como eso.
¿Por qué no editamos programas de música acordes con los hábitos de práctica deportiva de nuestros clientes? ¿Por qué no programamos una música para nuestras tiendas? Seguro que hasta podríamos reducir la cuota que tenemos que pagar a los amigos del SGAE. Vayamos más allá de la música y editemos programas de entrenamiento personalizado o entrevistas con las estrellas de las marcas que vendemos nosotros. Las ventajas de editar una radio en PodCasting son considerables:
- 250 millones de Ipods vendidos desde 2001.
- Software Gratuito para editar, descargar y almacenar.
- Oyentes cada vez más exigentes y que pertenecen a la llamada "Generación a la Carta".
- Internet se ha convertido en un servicio de bajo coste para almacenamiento masivo.
- Es un formato coleccionable, reproducible tantas veces como se quiera y gratuito.
- Aporta una gran notoriedad en la Red y una vinculación con todo el Mundo Apple.
Sin duda, esto sólo es el inicio de lo que puede ser la Radio a la carta. Una radio que podemos vincular con nuestra web, nuestra oficina o nuestras tiendas. Por no hablar de la viralidad que podríamos conseguir con los clientes que se descarguen los PodCasting.
Nos vemos próximamente en la Red. Y a ver si nuestros amigos de Tradesport se animan a editar la primera radio en PodCasting, con, por ejemplo, fascículos de entrevistas a líderes de opinión. Así, una vez más, se adelantarían a su competencia en innovación y desarrollo.
miércoles, 24 de febrero de 2010
¿Prensa sectaria, sectorial o del sector?
Estos días, casi todas las empresas llevan a cabo una evaluación del año pasado y hacen cuentas de sus pérdidas y ganancias y, sobre todo, de su facturación. También son días en los que la prensa del sector publica los datos de las empresas y hace un análisis de lo que ellos creen que es el Sector.
Una de las cosas que peor hace la prensa desde hace años es el análisis de la facturación. De unos proveedores publican los datos que aparecen en el Registro Mercantil, mientras que de otras sociedades publican datos "facilitadas por fuentes de la compañía". El poco rigor no termina aquí: hay empresas que, de un día para otro, dejan de salir, y de otras, los números que se publican están escandalosamente redondeados.
Esta falta de rigor por parte de algún medio se hace más evidente cuando en estos análisis se mezclan datos de grupos de compra a los que un día se les caen 20 socios y dejan de refacturar, y al otro absorben compras de ex socios con quienes mantienen o han mantenido discrepancias. Y por si fuera poco, se hacen comparaciones con otras empresas que pueden ser sociedades con un mero espíritu de distribución, marcas comerciales o fabricantes con marca propia que, además, fabrican para terceros o cuartos.
Si se quiere aportar algo al sector o, mejor dicho, a nuestro sector, no estaría de más que hicieran paneles de trabajo por subsectores (Fitness, ciclismo, Gliss, Dep. Colecctivos, Life Style, etc.). Rellenar páginas y páginas con datos es como discutir si el mejor jugador de un Mundial de fútbol es el mejor Portero o el mejor goleador. Tampoco acabo de entender porque no se incluyen datos de operadores únicos como Unipreus, Calderón, Oteros, Blanes, Halcón.... Algunos de éstos facturan más en una semana que muchos de los que salen en el cuadro, en un año.
Es tan escandaloso como se mezclan sopas con meninas en estos cuadros que alguno, incluso, tiene la poca vergüenza de incorporar a empresas internacionales líderes como Yudigar, una compañía con delegaciones en más de 30 países y que trabaja para muchos sectores y para clientes como Pikolinos, Pronovias, Mango, Hotels AC, Reig Martí, Celio, Zara, Dior… Si esto es el sector, yo debo de ser bombero.
Visto lo visto, me veo con la obligación de haceros un cuadro de la facturación que obtuvo la prensa del sector en los años 2006, 2007 y 2008. Y me abstendré de realizar algún comentario. Sólo un par de aclaraciones: un medio, aprovechando su Sociedad, edita catálogos para empresas del sector, y otro, hasta hace poco, editaba periódicos locales de edición gratuita que como único ingreso tenían la publicidad. Aparte de hablar de la facturación también podríamos hacerlo de lo que más me gusta a mí cuando finalizo el año: los beneficios. Y los suyos, en muchos casos, no dan ni para unas vacaciones. Otro signo más de lo poco que se cree en el Sector.

Sirva esto, al menos, para que en los próximos cuadros las revistas profesionales trabajen mejor los datos. Y si tienen valor, inclúyanse a sí mismos. Esto les dignificará un poco y les hará, como mínimo, ser del mismo sector que Yudigar.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
Una de las cosas que peor hace la prensa desde hace años es el análisis de la facturación. De unos proveedores publican los datos que aparecen en el Registro Mercantil, mientras que de otras sociedades publican datos "facilitadas por fuentes de la compañía". El poco rigor no termina aquí: hay empresas que, de un día para otro, dejan de salir, y de otras, los números que se publican están escandalosamente redondeados.
Esta falta de rigor por parte de algún medio se hace más evidente cuando en estos análisis se mezclan datos de grupos de compra a los que un día se les caen 20 socios y dejan de refacturar, y al otro absorben compras de ex socios con quienes mantienen o han mantenido discrepancias. Y por si fuera poco, se hacen comparaciones con otras empresas que pueden ser sociedades con un mero espíritu de distribución, marcas comerciales o fabricantes con marca propia que, además, fabrican para terceros o cuartos.
Si se quiere aportar algo al sector o, mejor dicho, a nuestro sector, no estaría de más que hicieran paneles de trabajo por subsectores (Fitness, ciclismo, Gliss, Dep. Colecctivos, Life Style, etc.). Rellenar páginas y páginas con datos es como discutir si el mejor jugador de un Mundial de fútbol es el mejor Portero o el mejor goleador. Tampoco acabo de entender porque no se incluyen datos de operadores únicos como Unipreus, Calderón, Oteros, Blanes, Halcón.... Algunos de éstos facturan más en una semana que muchos de los que salen en el cuadro, en un año.
Es tan escandaloso como se mezclan sopas con meninas en estos cuadros que alguno, incluso, tiene la poca vergüenza de incorporar a empresas internacionales líderes como Yudigar, una compañía con delegaciones en más de 30 países y que trabaja para muchos sectores y para clientes como Pikolinos, Pronovias, Mango, Hotels AC, Reig Martí, Celio, Zara, Dior… Si esto es el sector, yo debo de ser bombero.
Visto lo visto, me veo con la obligación de haceros un cuadro de la facturación que obtuvo la prensa del sector en los años 2006, 2007 y 2008. Y me abstendré de realizar algún comentario. Sólo un par de aclaraciones: un medio, aprovechando su Sociedad, edita catálogos para empresas del sector, y otro, hasta hace poco, editaba periódicos locales de edición gratuita que como único ingreso tenían la publicidad. Aparte de hablar de la facturación también podríamos hacerlo de lo que más me gusta a mí cuando finalizo el año: los beneficios. Y los suyos, en muchos casos, no dan ni para unas vacaciones. Otro signo más de lo poco que se cree en el Sector.

Sirva esto, al menos, para que en los próximos cuadros las revistas profesionales trabajen mejor los datos. Y si tienen valor, inclúyanse a sí mismos. Esto les dignificará un poco y les hará, como mínimo, ser del mismo sector que Yudigar.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
lunes, 15 de febrero de 2010
Gran Angular
La vida del Retail no deja de ser de una monotonía cabalgante, y a veces, aburrida hasta la saciedad. Siempre me pregunto si los directivos de los principales operadores tendrán una vida como la nuestra.
La Web 2.0 nos da la oportunidad, desde redes sociales como Facebook, Twitter o Twenty, de saber qué hacen o qué piensan nuestros amigos. En Twitter, que no es más que un microblog, se puede ver cómo muchos directivos dan pistas de sus pensamientos, y hasta pueden coordinar agendas. Como dice Silvia Cobo en su blog: ¿Quién mejor que un directivo puede representar a su empresa en un medio social dentro de la red?
¡Cuánta razón amiga Silvia!. Si alguien se atreviese a apostar por ello, seguro que se potenciarían valores que, ahora, nuestros directivos -sobre todo en los de las de las Centrales de Compra- no tienen:
Transparencia: Podríamos ver cada día donde están, qué hacen y con quien negocian en nombre de todos nosotros. Al fin y al cabo ellos son meros transmisores de la venta. Hay días en los que pienso que son comisionistas en un mundo cada día más globalizado… en el que quedan menos comisionistas y donde el canal es cada día más cercano. Póngase como ejemplo Internet y sus ventas online…
Influencia: Podrían influir en todos nosotros si pudiéramos ver las marcas y tendencias que ellos nos propondrán en breve. Estaríamos sobre aviso en aspectos como logística, regulaciones de empleo, cambios de programas informáticos, codificaciones, etc.
Liderazgo: Podríamos comprobar su dedicación y darnos cuenta –si es el caso- de su compromiso, inagotable e incansable, y de que saben en todo momento qué hacer y cómo anticiparse a lo que está por llegar. Los seguidores de las Web 2.0 también podrían interactuar y dar sus opiniones, aportando informaciones valiosísimas para el directivo.
Sumar: Sí, sumar lo que nosotros pensamos de lo que están haciendo mal y bien. Podríamos dar opiniones en tiempo real sobre lo que pensamos de su gestión. E incluso podríamos incluir en este auténtico NetWorking, a personas expertas e influyentes que podrían ayudar al ejecutivo a saber si con sus decisiones va por el buen camino o, por el contrario, está en fuera de juego.
Socialización: Una de las mejores maneras de socializar una empresa es que los trabajadores se den cuenta de la actividad frenética de su Director y, sobre todo, puedan conocer los próximos proyectos que se llevarán a cabo. Es un aspecto fundamental para motivar y democratizar la empresa.
He puesto el ejemplo de utilizar la Web 2.0, pero se puede hacer lo mismo mediante un simple blog. Muchos de los periodistas que no pueden escribir en el papel lo que realmente piensan, lo hacen a través de blogs. Como dice Steve Hall, del periódico AdRants, “Nadie me mira por encima del hombro y no soy responsable ante nadie… aparte de mis lectores”. Ésta es la esencia del Blog.
Tenemos ejemplos de lo que he escrito en Twitter, pero también los tenemos en Blogs de directivos. Uno de los más activos es el de Josep Lagares, donde nos habla de su día a día, de sus hobbies… y, sobre todo, de su trabajo y de su empresa.
Tengo claro que todo lo que he escrito es ciencia ficción en un sector como el nuestro, especialmente por la falta de valor de nuestros dirigentes y, también, por lo poco que trabajan y por su escaso conocimiento de las nuevas tecnologías.
Si mi Primo y compañía estuvieran al día, seguramente nosotros también estaríamos mejor.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
La Web 2.0 nos da la oportunidad, desde redes sociales como Facebook, Twitter o Twenty, de saber qué hacen o qué piensan nuestros amigos. En Twitter, que no es más que un microblog, se puede ver cómo muchos directivos dan pistas de sus pensamientos, y hasta pueden coordinar agendas. Como dice Silvia Cobo en su blog: ¿Quién mejor que un directivo puede representar a su empresa en un medio social dentro de la red?
¡Cuánta razón amiga Silvia!. Si alguien se atreviese a apostar por ello, seguro que se potenciarían valores que, ahora, nuestros directivos -sobre todo en los de las de las Centrales de Compra- no tienen:
Transparencia: Podríamos ver cada día donde están, qué hacen y con quien negocian en nombre de todos nosotros. Al fin y al cabo ellos son meros transmisores de la venta. Hay días en los que pienso que son comisionistas en un mundo cada día más globalizado… en el que quedan menos comisionistas y donde el canal es cada día más cercano. Póngase como ejemplo Internet y sus ventas online…
Influencia: Podrían influir en todos nosotros si pudiéramos ver las marcas y tendencias que ellos nos propondrán en breve. Estaríamos sobre aviso en aspectos como logística, regulaciones de empleo, cambios de programas informáticos, codificaciones, etc.
Liderazgo: Podríamos comprobar su dedicación y darnos cuenta –si es el caso- de su compromiso, inagotable e incansable, y de que saben en todo momento qué hacer y cómo anticiparse a lo que está por llegar. Los seguidores de las Web 2.0 también podrían interactuar y dar sus opiniones, aportando informaciones valiosísimas para el directivo.
Sumar: Sí, sumar lo que nosotros pensamos de lo que están haciendo mal y bien. Podríamos dar opiniones en tiempo real sobre lo que pensamos de su gestión. E incluso podríamos incluir en este auténtico NetWorking, a personas expertas e influyentes que podrían ayudar al ejecutivo a saber si con sus decisiones va por el buen camino o, por el contrario, está en fuera de juego.
Socialización: Una de las mejores maneras de socializar una empresa es que los trabajadores se den cuenta de la actividad frenética de su Director y, sobre todo, puedan conocer los próximos proyectos que se llevarán a cabo. Es un aspecto fundamental para motivar y democratizar la empresa.
He puesto el ejemplo de utilizar la Web 2.0, pero se puede hacer lo mismo mediante un simple blog. Muchos de los periodistas que no pueden escribir en el papel lo que realmente piensan, lo hacen a través de blogs. Como dice Steve Hall, del periódico AdRants, “Nadie me mira por encima del hombro y no soy responsable ante nadie… aparte de mis lectores”. Ésta es la esencia del Blog.
Tenemos ejemplos de lo que he escrito en Twitter, pero también los tenemos en Blogs de directivos. Uno de los más activos es el de Josep Lagares, donde nos habla de su día a día, de sus hobbies… y, sobre todo, de su trabajo y de su empresa.
Tengo claro que todo lo que he escrito es ciencia ficción en un sector como el nuestro, especialmente por la falta de valor de nuestros dirigentes y, también, por lo poco que trabajan y por su escaso conocimiento de las nuevas tecnologías.
Si mi Primo y compañía estuvieran al día, seguramente nosotros también estaríamos mejor.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
martes, 29 de diciembre de 2009
Calabazas y Girasoles
En estos últimos meses hay un tema que predomina en las conversaciones de todo el sector, desde proveedores hasta retail, pasando por representantes, centrales de compra, prensa, y hasta algún blogger como Rocco: el protagonismo que están adquiriendo los clubs privados de venta online. Hablo de los amigos de Vente Priveé, de Privalia, de Buy Vip… Me lo he mirado con detenimiento y he encontrado más de 15 operadores.
Todos conocemos sus virtudes, pero también tienen debilidades. Y una de las grandes debilidades de estos emprendedores de negocio tecnológico es, sin duda, el stock. Los dos grandes operadores de venta de stock online son Privalia y Venta Priveé, que sobrepasan el millón de usuarios registrados y que por campaña deben facturar, como mínimo, 65.000 euros . Si multiplicamos esta cifra por una media de dos escaparates al día y por 365 días laborables, podemos deducir que su facturación anual ronda los 50 millones de euros. Casi nada.
Con este volumen de “socios” es obvio que necesitan mucho stock. Un stock que se les puede romper en la primera hora de venta. Y eso es un problema, porque aunque es cierto que consiguen liquidarlo rápidamente gracias a que hay auténticos killers de la compra impulsiva online que se levantan a horas intempestivas con el fin de aprovechar la oportunidad de comprar con hasta un 70% de descuento, también hay otro tipo de consumidor que se cabrea enfurecidamente cuando llega a la oficina y se da cuenta de que no hay el producto que han esperado ansiosamente durante 4 días. En la red podéis encontrar innumerables blogs con comentarios de gente enfadada que percibe estas plataformas como un engaño.
No es extraño, en este sentido, que estos operadores necesiten un gran volumen de unidades para poder generar en el consumidor la costumbre de comprar online. Este famoso stock, después de salir del canal, queda descompuesto y con un peor surtido que al principio de su venta.
Pero aquí no acaba el problema. Sólo ha hecho que empezar. Dentro de poco los operadores de ventas privadas serán un operador agresivo para el proveedor, y si no les factura un mínimo, van a tener que asumirlos ellos.
Igual que el señor de la alimentación cobra lineal, los amigos de las ventas privadas van a empezar a cobrar en breve por monitorizar campañas, por producir escaparates, por enviar mails y, sobre todo, por reportar informes a sus proveedores sobre el impacto de la marca en diferentes targets de edad, localización, perfil, etc... Este último servicio será, seguramente, una de sus grandes fuentes de ingresos en el futuro. Valdrá más el informe de monitorización de Privalia que el que pueda darnos cualquier empresa de estudios de mercado.
¿Cuál es el siguiente paso que dará nuestro amigo el proveedor? Seguramente creará su afamado Club Privado, donde venderá todo aquello que no tenga un volumen rentable para su venta. Tendrá lo mismo que tienen sus tiendas outlet o su outlet vía internet, pero sólo para socios, con lo cual, nosotros no podremos ver ni lo que vende, ni a qué precio lo vende, ni a quién se lo vende. Al fin y al cabo, el proveedor hace su trabajo, prevé lo que puede pasar y crea una nueva división es su compañía para, así, no depender de Grupos, Grandes Operadores, Ventas Privadas…
Mientras tanto, nosotros estamos detrás del mostrador esperando que alguien nos compre nuestras calabazas y girasoles en estado de insolación. De la misma forma que muchas marcas venden vía Club Privado, ¿por qué no hacemos nosotros lo mismo con nuestros excedentes si, al fin y al cabo, compramos centralizados las mismas familias y los mismos productos? ¿Por qué tenemos que desestimar el canal online? Tenemos la gran suerte de ser un punto de venta multiproducto y con ello podremos orquestar vueltas al cole, semanas de la moda, etc. Además, tenemos un importante flujo de consumidores que entran cada día en nuestro punto de venta y podemos “afiliarlos” fácilmente. Así, la central tendrá todos sus datos para poder movilizarlos hacia los puntos de venta que crea más adecuados.
¿Alguien ha valorado cuanto cuesta que más de un millón de personas vean y conozcan, nuestro producto? Pues en el valor radica el secreto. Si tenemos Calabazas y Girasoles, este millón de personas lo sabrá y no querrá formar parte de nuestra película; pero si en cambio nuestro producto es de impulso, todos querrán formar parte de ella.
Cada vez me queda más claro que nuestro problema radica en la caspa de nuestros dirigentes, que no son capaces de innovar ni, tampoco, de evolucionar. Parece que la gran mayoría de los que están al frente de las tiendas de nuestro sector son RH+ (Retail Heredado Positivamente). “Mi padre lo montó y yo aguanto el chaparrón”.
El Sector debe reinventarse; evolucionar; innovar; generar nuevas líneas de negocio y de ingreso; y, sobre todo, tiene que aprender de quienes lo están haciendo bien. Tendríamos que hacer una pequeña gran revolución y empezar a sustituir muchas caras.
Por dignidad, si alguien no está a la altura, que dimita, porque me da la sensación de que a alguno se le ha pegado el cargo a la silla.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
Todos conocemos sus virtudes, pero también tienen debilidades. Y una de las grandes debilidades de estos emprendedores de negocio tecnológico es, sin duda, el stock. Los dos grandes operadores de venta de stock online son Privalia y Venta Priveé, que sobrepasan el millón de usuarios registrados y que por campaña deben facturar, como mínimo, 65.000 euros . Si multiplicamos esta cifra por una media de dos escaparates al día y por 365 días laborables, podemos deducir que su facturación anual ronda los 50 millones de euros. Casi nada.
Con este volumen de “socios” es obvio que necesitan mucho stock. Un stock que se les puede romper en la primera hora de venta. Y eso es un problema, porque aunque es cierto que consiguen liquidarlo rápidamente gracias a que hay auténticos killers de la compra impulsiva online que se levantan a horas intempestivas con el fin de aprovechar la oportunidad de comprar con hasta un 70% de descuento, también hay otro tipo de consumidor que se cabrea enfurecidamente cuando llega a la oficina y se da cuenta de que no hay el producto que han esperado ansiosamente durante 4 días. En la red podéis encontrar innumerables blogs con comentarios de gente enfadada que percibe estas plataformas como un engaño.
No es extraño, en este sentido, que estos operadores necesiten un gran volumen de unidades para poder generar en el consumidor la costumbre de comprar online. Este famoso stock, después de salir del canal, queda descompuesto y con un peor surtido que al principio de su venta.
Pero aquí no acaba el problema. Sólo ha hecho que empezar. Dentro de poco los operadores de ventas privadas serán un operador agresivo para el proveedor, y si no les factura un mínimo, van a tener que asumirlos ellos.
Igual que el señor de la alimentación cobra lineal, los amigos de las ventas privadas van a empezar a cobrar en breve por monitorizar campañas, por producir escaparates, por enviar mails y, sobre todo, por reportar informes a sus proveedores sobre el impacto de la marca en diferentes targets de edad, localización, perfil, etc... Este último servicio será, seguramente, una de sus grandes fuentes de ingresos en el futuro. Valdrá más el informe de monitorización de Privalia que el que pueda darnos cualquier empresa de estudios de mercado.
¿Cuál es el siguiente paso que dará nuestro amigo el proveedor? Seguramente creará su afamado Club Privado, donde venderá todo aquello que no tenga un volumen rentable para su venta. Tendrá lo mismo que tienen sus tiendas outlet o su outlet vía internet, pero sólo para socios, con lo cual, nosotros no podremos ver ni lo que vende, ni a qué precio lo vende, ni a quién se lo vende. Al fin y al cabo, el proveedor hace su trabajo, prevé lo que puede pasar y crea una nueva división es su compañía para, así, no depender de Grupos, Grandes Operadores, Ventas Privadas…
Mientras tanto, nosotros estamos detrás del mostrador esperando que alguien nos compre nuestras calabazas y girasoles en estado de insolación. De la misma forma que muchas marcas venden vía Club Privado, ¿por qué no hacemos nosotros lo mismo con nuestros excedentes si, al fin y al cabo, compramos centralizados las mismas familias y los mismos productos? ¿Por qué tenemos que desestimar el canal online? Tenemos la gran suerte de ser un punto de venta multiproducto y con ello podremos orquestar vueltas al cole, semanas de la moda, etc. Además, tenemos un importante flujo de consumidores que entran cada día en nuestro punto de venta y podemos “afiliarlos” fácilmente. Así, la central tendrá todos sus datos para poder movilizarlos hacia los puntos de venta que crea más adecuados.
¿Alguien ha valorado cuanto cuesta que más de un millón de personas vean y conozcan, nuestro producto? Pues en el valor radica el secreto. Si tenemos Calabazas y Girasoles, este millón de personas lo sabrá y no querrá formar parte de nuestra película; pero si en cambio nuestro producto es de impulso, todos querrán formar parte de ella.
Cada vez me queda más claro que nuestro problema radica en la caspa de nuestros dirigentes, que no son capaces de innovar ni, tampoco, de evolucionar. Parece que la gran mayoría de los que están al frente de las tiendas de nuestro sector son RH+ (Retail Heredado Positivamente). “Mi padre lo montó y yo aguanto el chaparrón”.
El Sector debe reinventarse; evolucionar; innovar; generar nuevas líneas de negocio y de ingreso; y, sobre todo, tiene que aprender de quienes lo están haciendo bien. Tendríamos que hacer una pequeña gran revolución y empezar a sustituir muchas caras.
Por dignidad, si alguien no está a la altura, que dimita, porque me da la sensación de que a alguno se le ha pegado el cargo a la silla.
Rocco Puig
El Roquero del Sector
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